viernes, 13 de abril de 2012

Y ya van tres :P

          Bueno, una tercera y ultima, ya se puede elegir cual continuara, así que se a cual sea, lo dejo en las manos de quien lo lea ciaooo.

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1

               Se encontraba en una pequeña sala, no sabia que hacia allí, estaba sentada a la mesa, una mesa redonda de madera, a su derecha, una puerta. De pronto sintió como si alguien clavara sus ojos en ella, se levanto y miro tras de si, no había nadie, entonces, de la puerta comenzó a llegarle un sonido. Se acerco lentamente y apoyo su oído contra esta para escuchar, un sonido a mar y olas fue lo que escuchó. Muy despacio, deslizo su mano hasta el pomo y comenzó a girarlo, entonces la puerta se abrió de golpe, dejando entrar una tromba de agua, que la arrastro hacia atrás...
Sara despertó de golpe en su cama, y busco torpemente el botón que apagaba el despertador de su móvil. “Que sueños mas estúpidos” pensó mientras se dirigía al baño para prepararse para el ultimo día de clase.
Ultimo día de clase, ¿Por qué nos hacen venir el ultimo día de clase? Era la pregunta que no solo en la cabeza de Sara se repetía una y otra vez, si no en la mayoría de de los demás alumnos del instituto, que ese día deambulaban mas por pasillos y exteriores del edificio, que en el interior de las aulas. Lo cierto es que algunos profesores ya habían desaparecido del centro tras dar las notas, y aquellos que seguían allí, estaban mas ocupados en tomarse un refrigerio en la sala de profesores, que en las ahora caóticas aulas.

               -Sara ¿te vienes?- le pregunto Arancha, una chica bajita y morena, que había sido su amiga desde hace dos años – Nos vamos a la playa, aquí ya no hacemos nada.
               -No se- dudo un momento Sara - ¿quienes vais?
               -Media clase, tranquila, Pedro no viene, pero... - dijo Arancha con una pequeña sonrisa- Litos si que viene...

               Sara acepto devolviendole la sonrisa a Arancha y siguiéndola. Pedro y Sara habían estado saliendo durante medio curso, pero viendo el tonteo que este se traía con varias chicas del instituto, decidió dejarlo, y así hizo unos días antes de cumplir los diecinueve. Después de eso, Pedro se transformo en el tío mas cansino del mundo. Después de colocarse un pequeño casco que le cubría media cabeza, Sara subió a la moto de Arancha, una vieja Vespino que parecía que iba a caerse a trozos en cualquier momento. En ese momento, Sara sintió una sensación familiar, noto que alguien la observaba, justo cuando Arancha arrancaba la moto, Sara giro su cabeza y vio una silueta, la cual no pudo ver en detalle, a causa del humo que la vieja Vespino soltó en ese preciso instante, y empezaron a alejarse del instituto.

               Poco tiempo después llegaban a la playa, la cual se encontraba relativamente cerca del instituto, no había apenas gente a causa de una leve brisa que no hacia muy cómodo estar allí, y mucho menos entrar en el agua. De todas formas, eso no paro al grupo de chicos, los cuales se quitaron la camiseta y fueron directos hacia el agua. Sara no estaba por la labor, decidió sentarse junto a su amiga y un pequeño grupo de chicos y chicas que no se atrevieron tampoco a darse el chapuzón.

               Paso poco tiempo cuando Sara empezó sentir de nuevo la sensación de estar siendo observada, normalmente era una sensación exclusiva de sus sueños, por lo que sentirla ahora la estaba empezando a poner nerviosa. Levanto la vista y, en la orilla, un chico de mas o menos su edad y una niña algo menor, parecían estar observándola. Cuando Sara los miro, ellos miraron hacia otro lado, estaba confundida, pues no sabia si eren imaginaciones suyas o realmente estaba siendo observada. El pequeño grupo con el que se encontraba Sara decidió ir a darse un chapuzón.

               -Sara vamos a ver que tal está el agua- Dijo Arancha.
               -No me apetece niña- Contesto Sara – ve tu, que si me animo ahora voy yo.
               -Vaaale...-accedió Arancha – animate un poco siesa, que te veo apagada.

               Sara observó como los demás se alejaban hasta la orilla, paseó su vista por esta, por si divisaba al chico y la niña, parecía que ya no estaban, habían desaparecido junto con la sensación de estar siendo observada,se recostó en la arena. Se quedo pensando en Pedro, en su familia, en que haría tras terminar el instituto, en Litos, entonces acordándose de este ultimo se incorporo para mirar si se encontraba en el agua con los demás, no había nadie...

               La playa estaba ahora desierta, el grupo que alborotaba con sus juegos en el agua había desaparecido, Sara se levanto rápidamente, mitad sorprendida mitad asustada, se encontraba totalmente sola. Mas asustada cada vez grito el nombre de su amiga, con la esperanza de que apareciera o respondiera a su llamada, susurrantes, tres palabras a su espalda sonaron haciendo que un escalofrío le recorriera el cuerpo, “No están aquí”. Sobresaltada se giro, pero seguía sin haber nadie, los nervios empezaron a asaltarla y a crecer el miedo dentro de ella, no sabia si ponerse a correr hacia alguna parte o hacerse un ovillo, cerrar los ojos y esperar que toda esa situación pasara.

               - “No te asustes Sara, ¿como has llegado aquí?”-resonó de nuevo la voz, en esta ocasión como si viniera de todas partes.
               - “¿Pero donde es aquí?”- Grito Sara, pero sin que ningún sonido saliera de su boca, aunque aun así, su pregunta retumbo por toda la playa.
               - “Vale vale, no hace falta que grites tanto”- dijo la voz, y tras esta una voz mas fina apareció.
               - “Está perdida hermano, no creo que sea peligrosa”-y tras estas palabras, poco a poco, dos siluetas aparecieron frente a Sara, el chico y la niña, que había visto instantes antes en la orilla observándola.
               - “Tranquila, no somos peligrosos”-Comunico la niña sin mover sus labios, al ver que Sara se sobresaltaba con la aparición - “Se supone que solo gente como nosotros puede acceder aquí”
               -“¿Como vosotros?”-dijo extrañada Sara - “Hay dios,la he palmado de una insolación, y sois fantasmas”-comento alarmada.
               La pareja de hermanos se miraron y empezaron a reírse a carcajadas.
               - “No Sara, estamos todos muy vivos, de verdad, quien nos conoce nos llama Caminantes”- dijo el chico calmando su risa - “Caminantes de la vigilia o Caminantes del Sueño, eso somos, y al estar aquí...eso eres”.
               De pronto,Sara escuchó otra voz, los hermanos se miraron, y en un pestañeo desaparecieron, el aire, hasta ahora inexistente, se levantó y empujo una nube de arena contra el rostro de Sara, la cual cerro los ojos y se cubrió con el brazo para protegerse, cuando abrió de nuevo sus ojos la voz se hizo mas fuerte y reconocible, era Arancha llamándola, volvía a estar tumbada sobre la arena.

               -Joe Mari, que sueño mas profundo tienes- dijo su amiga riendo – Me han llamado de casa, tengo que irme¿te acerco a la tuya?

               Sara asintió confundida, y siguió a Arancha, nada mas arrancar la moto, miro hacia atrás y allí estaban de nuevo la pareja de hermanos, él serio, pero con un atisbo de sonrisa, y la niña, sonriente, despidiéndose con la mano. Mientras la moto de su amiga la llevaba de vuelta a casa, Sara solo pensó “Esto se esta poniendo muy extraño...”

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Y una vez escrito esto, poned el nombre de la entrada, que os haya gustado(si es es que gusto alguna) y ya se vera el resultado, adios ^^

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